Gael García Bernal
Gael pasa de Hollywood
Si te lo dice Penélope Cruz, pues te ríes. Que ella en su momento lo decía, vaya. Y ahora, en cuanto le han llamado un par de veces, ya hemos visto lo rápido que ha perdido el culo. Pero de Gael García Bernal nos lo creemos, por una simple cuestión de lo más empírica: ¡es que ya ha tenido oportunidades! Y bien que las ha rechazado. Empezando por El ultimatum de Bourne, donde le rogaban que fuese el villano de turno. Pero no le apetecía. Y olé sus huevos. Así de claro lo ha dejado en Sao Paulo, donde el actor mexicano pasa el tiempo siendo el más mimado y querido del Festival de Cine del lugar. "¿Trabajar en Hollwyod? ¡¡¡No!!! Lo más cerca de Hollywood que he estado trabajando fue en una película que hice en Tijuana. Y es realmente cerca, eh, aproximadamente tres horas..." Tiene guasa, el manito. Que no elige las películas por el pasaporte, y hace bien. Además, su éxito gana en mérito y aplauso fuera del amparo de Hollywood, donde todo tiene triple repercusión.[tags] Gael García Bernal, The Bourne ultimatum [/tags]
...El déficit de Gael
Anda Gael García Bernal por Cannes, por motivo doble; primero, como "embajador" de la paralela sección Semana Internacional de la Crítica (cómo se adornan estos franceses, son únicos para esto) y segundo, y sobre todo, como director de la película Déficit, su primer trabajo como realizador. Ante este primer pasito tras las cámaras la pregunta ha sido obligada, y la respuesta muy ambigua: ¿Quiere Gael iniciar una carrera como director? No. No quiere, dice. Bueno, tan sólo dirigirá si tiene algo que contar. Una respuesta que, oye, estaría bien se hicieran todos y cada uno de los directorcillos que por el mundo hay, antes de ponerse a hacer una película. Mejor nos iría a los espectadores. ...A Gael no le asustan los clásicos de la literatura
Gael García Bernal ha aportado de repente un puntito de interés a un proyecto de lo más descorazonador: La adaptación (se me antoja que casi imposible, en condiciones de calidad) de la obra maestra (y su única novela, por cierto) de Juan Rulfo: Pedro Páramo. Un pedazo de libro, diferente, brillante, con un nivel de lecturas y de líneas temporales que hace que su adaptación al cine sea prácticamente una quimera. Y más en manos de alguien tan limitado como Mateo Gil (coguionista de Tésis, director de Nadie conoce a nadie).
Con semejante nombre comandando la operación, mi confianza es nula. Tanto, que apuesto libremente a quien se atreva (sin locuras, no pienso apostar el coche) a que Gael acaba echándose atrás y desentendiéndose del proyecto. He dicho....


