George Clooney
Ocean’s thirteen se llamará en España… Ocean’s 13
Y es que eso de thirteen tiene haches intercaladas, vocales repetidas y demás dostumbres lingüísticas inglesas que aquí repatean a más de uno: Dame dos entradas para Ousean's cíntin... la de Yors Cluni, coño. A lo que íbamos: Que ya tenemos póster oficial en España para Ocean's 13, la tercera aventura de Danny Ocean, Rusty Ryan y cía. Compañía entre la que ahora encontraremos, como ya sabéis, a nuevos desconocidos de la talla de Al Pacino o Ellen Barkin. Un par de mindundis, vaya. El póster -para el que tenga curiosidad o haga colección- aquí lo tenéis. ...Danny Ocean ya está en Cannes
Danny Ocean (George Clooney) y sus secuaces, la banda de atracadores más cool que se recuerda en la gran pantalla, ya han llegado a Cannes. Y tienen un nuevo objetivo en mente: La Palma de Oro. El comentario suena a chufla, pero ha sido el propio Clooney, acompañado por los repetidos asentimientos (gestitos con la cabeza, coros y demás) de sus socios Brad Pitt y Matt Damon, quien ha declarado que están "seguros" de que pelearán, al nivel de las mejores películas que se están pudiendo ver, por el conocido galardón. Ya, lo sé; suena a chufla porque es chufla: la película ni siquiera opta realmente al premio. En cualquier caso, de momento toca esperar. Ocean's thirteen será la película que clausure la Sección Oficial del certamen galo, que acostumbra a tirar a dar a cualquier producto palomitero que ose colarse en su programación. Veremos si Ocean y cía. consiguen ser la excepción....Clooney organiza fiesta en su villa italiana e invita a Brad Pitt… “si no se trae a sus 15 hijos”
No será la única que tiene, pero seguro que es allí donde más fiestas organiza: La villa que George Clooney posee en Laglio, a orillas del italiano lago Como, ha sido escenario de múltiples y bien selectas juergas en las que el actor ejerce de perfecto anfitrión para todo tipo de gente bien. Y uno de los que ya ha pasado por más de una de estas fiestas es su amigo Brad Pitt. Danny Ocean y Rusty Ryan, vaya.El caso es que Clooney (del que pronto veremos su nuevo trabajo como director, Leatherheads) hablaba recientemente para la revista británica OK! sobre su villa y sobre sus fiestas y sobre esto y sobre aquello, y finalmente reconocía que, sin ir más lejos, anda preparando una nochecita de placer, bien inminente, con sus compañeros de reparto en Ocean's thirteen. La bromita de turno (buena puya, la verdad) la soltó al mencionar la única condición que le ha puesto a Pitt para poder asistir: "Que no se traiga a sus 15 hijos". Un cachondo, el amigo George.
Por cierto... ¿servirá Clooney a sus invitados el Premiun Limoncello que ha sacado al mercado su amigo Danny De Vito?...Póngame un Danny De Vito, por favor
La noticia es jugosa, nunca mejor dicho. Pero para un más completo entendimiento, relatemos los hechos en estricto orden cronológico. Todavía recordamos, sí, aquella tremebunda entrevista televisiva en la que Danny De Vito apareció completamente taja en plató, soltando todo tipo de coñas pasadas de rosca y reconociendo, con una sonrisa de lo más cachondona, que "sabía que los últimos siete limoncellos no me iban a sentar bien..." Un crack. El tipo, tuvo que confesar, se había tirado toda la noche de juerga con su amigo del alma, George Clooney, ya ven, el guapo y el feo, el alto y el bajo; como prefieran. Una pareja de lo más explosiva... y aficionada al limoncello italiano. Después de aquella descacharrante entrevista, los efectos secundarios sobre la imagen de De Vito resultaron ser inversos a lo que pudiera esperarse; vamos, que parece que a todo el mundo le hizo gracia la tontería. Y es que, después de todo, admitir públicamente que te vas de juerga con George Clooney tiene que ser algo que, sí o sí, suba tu popularidad. Lo que no podía esperarse es que, a raiz del show de De Vito, subieran espectacularmente las ventas de limoncello en Estados Unidos. Ante esto, el viejo Danny ha debido pensar: esta es la mía. Y a partir de ahora, queridos amigos, cuando sentéis vuestras santas posaderas ante la enésima barra de la noche, podréis pedir al barman con una sonrisita impaciente en vuestras bocas: Póngame un Danny De Vito's Premium Limoncello, por favor. Así, tal cual, con todas las letras. Ese es el rimbombante nombre de la nueva marca que De Vito ha sacado al mercado. Por su bien empresarial, claro, esperamos que no le dejen pasearse cerca de la fábrica. El truco es producir y vender, no producir y, joder, qué rica está, dame otra; señor De Vito, no debería... ¡¡¡Que me des otra he dicho, coño!!!¿A que me parezco a Alfredo Landa?
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