30-11-2007 admin

Ponerse calcetines es algo de lo más normal. Ponérselos en la entrepierna ya suena a marciano. Por decirlo bonito. Pero no seamos malpensados; para Cate Blanchett no fue más que una técnica de asimilación, una técnica de concentración, una técnica para creerse hombre. Es justo lo que tenía que hacer para dar vida a Bob Dylan en I’m not there
y, claro, como ella mismo dijo, “no hay nada como tener algo entre las piernas para sentirte hombre”. Así que rellenó la zona con unos calcetines y se sintió un poquito más masculina. O masculina del todo. Por unos días.
El esfuerzo le habrá merecido la pena, y lo seguirá haciendo, porque le han caído ya varios premios y todavía falta por llover, Óscar incluido. La película tiene buena pinta, pero ya sólo por verla a ella en los pantalones de Dylan merecería la pena.
Technorati Tags: Cate Blanchett, Bob Dylan, I’m not there